ÉTICA DE ESTANCIA EN LA SINAGOGA

El motivo de este boletín de información de la ética durante nuestra estancia en una Sinagoga, casi que podría adaptarse a las mismas reglas de conducta en un templo cristiano con unas cuantas acepciones. Es decir que el recado y la reverencia en un recinto donde se supone se reúne una comunidad para pasar en la presencia del Todopoderoso, trayéndoLe, cada asistente, la adoración, alabanza y honores debidos al Eterno, y además, trayéndoLe cada uno, sus oraciones, sean de agradecimiento, peticiones o las dos motivaciones juntas… estas reglas no deberían diferenciarse mucho. Hay un precioso versículo en la Torá Oral acorde plenamente con la revelación contenida en la Torá escrita, y ha servido por miles de años de verdadera inspiración a cerca de la conducta de cada uno que acude a la convocación del Eterno, en las reuniones de la Sinagoga: “Da lifney mi atá omed”, en español se lee: “Considera delante de quién tu estas parado”. Es decir que si consideramos que estamos reunidos o parados delante del Santo Bendito sea Él, el Rey y Creador del Universo, todas las recomendaciones de este tratado quedan cortas para lo que Él se merece.
La razón para escribir este breve folleto, es simple: Y es que no todos están familiarizados con la asistencia a una sinagoga, y nos merecemos saber cómo acudir, proceder y presentarnos en una sinagoga. Más probable, que cualquiera que acuda a un servicio en una sinagoga, especialmente los servicios de shabath o de dias de celebración de las convocaciones D’vinas (Yom Tov/Días Festivos) tales como Jagim (festivales), Yom Kippur (Dia de la Expiación), Rosh Jódesh (Luna Nueva/Novilunio), Bar/Bat Mitzvá, etc. se dará cuenta que el servicio difiere totalmente de otros servicios religiosos, y poco o casi nada tiene que ver con los cultos que se celebra en una iglesia. Sin embargo, se supone que ambos ambientes requieren una especial reverencia y animo de Adoración.
Como podría parecer extraño para algún visitante la idea de una sinagoga, queremos resaltar res peto del
¿por qué una sinagoga y no simplemente una iglesia? Mismo como judíos mesiánicos (judíos de convicción y esperanza mesiánica), nosotros los creyentes en el Mesías judío, Yeshúa ha’Mashíaj (Yeshúa el Mesías), tenemos muchas razones para reunirnos en Templos a los que desde muchísimos años antes de la llegada del Mesias Yeshua, nuestro pueblo (y el pueblo del mismo mesías) ya se reunía en Beth Kinéset (batey Kinésetes, Casas de Reunión, más conocidas como sinagogas). Es decir que en Jerusalem teníamos el Beth ha’Mikdash/Templo/Casa de Santidad, y en las ciudades las sinagogas. Esto está claro para todos los lectores de las Escrituras Apostólicas (NT). Con por desgracia nos ha sido destruido por los romanos el Beth ha’Mikdash, lo que nos ha quedado, para reunirnos para celebrar nuestro culto y las convocaciones del Eterno, fueron las Beth Kinésetes (sinagogas). Así que una sinagoga es un templo donde las comunidades judías regulares y las comunidades judías mesiánicas, se reúnen regularmente para atender las convocaciones del Todopoderoso, especialmente cada Shabath y cada Fiesta establecida por el Eterno (Lv. 23).
Pero ¿por qué más, todavía, una Sinagoga o Beth Kinéset, y no simplemente una ‘iglesia’? Como dijimos anteriormente, por qué ‘iglesia’ es el conjunto de personas que se reúnen en una Casa de Oración, de Adoración o de Reunión. Pero las Escrituras responden perfectamente, cada vez que habla del Mesías judío, cuando se refiere al lugar donde toda su vida él se reunía ‘como de su costumbre’, o ‘como solía hacer’.
En los Evangelios hay más de 50 referencias de Yeshúa relacionado con el día Shabath entre las sinagogas de Nazaret donde vivió desde su infancia hasta los treinta años, y especialmente en Galilea, donde desarrolló sus últimos años de ministerio terrenal. El Libro de Hechos está lleno de referencias a la sinagoga donde también los apóstoles acudían cada shabath para reunirse en comunidad. Algunas veces estas ‘sinagogas’ son traducidas equivocada o propositivamente como “iglesia”. Las motivaciones de estas “traducciones” parecen querer convencernos de que el judaísmo se abría paso para una nueva expresión religiosa lo cual para el buen entendedor es lo más absurdo. Pareciera que se olvidaron dónde toda la vida Yeshúa se había reunido cada shabath desde su tiene infancia y donde la primera comunidad [la primitiva] se reunía (Hch. 17:10, 11). Un clásico ejemplo es la Sinagoga de Berea donde se reunían los judíos Mesiánicos más nobles, que aunque la versión hispana dice claramente ‘sinagoga’, parece ser que la publicidad es de una “iglesia cristiana”, y no pocas veces “seminarios cristianos”.

Yeshúa quien fue reconocido como el Mesías desde que fue engendrado en el vientre de su madre y presentado en el templo solo a partir del IV siglo y en la imaginación del creyente moderno aparece con un “buen cristiano”. No hay ninguna razón para creer que toda esa cultura judía y mesiánica estaba mal y que se establecería una nueva teología con cualquier otro nombre, tradición o credo. Tan cierto es que en el reino milenial, que se establecerá con la segunda venida del Mesías, se habrá reconstruido el Beth ha’Mikdash (Templo de Jerusalem) y se volverá a ofrecer (Is. 60:7, Is. 66:20, 23, Jer. 33:15, 22, Zc. 14:16, 21, Ez. cap. 43, etc.) sacrificios (hasta porque él reinará con sus redimidos sobre los sobrevivientes de las naciones) y se celebrará las Fiestas perpetuas del Eterno, las mismas que muchos creyentes hoy consideran caducadas (Zacarías 14: 16-20). Algunos intérpretes, especialmente los que confunden el milenio con la eternidad, tratan de enseñar que los sacrificios que los profetas mencionan para el milenio no son de interpretación literal, siendo así la celebración de Sukot (fiesta de los tabernáculos) durante el milenio debería entenderse también como no literal, lo cual sería absurdo (Zacarías 14:16-19).
En el primer Concilio Apostólico realizado en Jerusalem, “le pareció bien al Espíritu Santo y a los Apóstoles” (Hch. 15:6-29) orientar a los “no judíos” que se arrepentían de sus pecados y profesaban fe en el Mesías Judío, a que se abstuvieran de pecados que comprometían el buen testimonio de la comunidad, y se reunieran “cada shabath en la sinagoga” para aprender el nuevo estilo de vida requerido por D-os en la Torá/Ley/Instrucción D-vina, la Torá que Hashem nos dio por medio de Moisés.
Asimismo hay no estamos para juzgar ni en oposición de que la mayoría de los creyentes en el Mesías judío Yeshúa/Jesús se reúnan en ‘iglesias’ u otro recinto y día de la semana diferente de lo establecido en la Torá, pero, como celosos judíos (Hch 21:20) creyentes en el Yeshúa, nos sentimos más cómodos, reuniéndonos en el lugar e día en que él se reunía. A la verdad, las motivaciones pueden pesar más que las razones, sin embargo es sobre el Pueblo de Israel que pesa la mayor y más milenaria responsabilidad de ser, en todos los sentidos, ‘luz para las demás nacionalidades’ (Dt. 7:6-8; Is. 49:6; 11:10; Zc. 8:23).
El término ‘sinagoga’ se ha puesto algo a la par con el término ‘iglesia’. El significado literal de “Iglesia” es poco conocido del público en general, que equivocadamente lo asocia casi siempre con un “templo”. ‘Iglesia’ viene de la palabra griega ‘ekklesia’, que significa literalmente ‘asamblea’ o ‘comunidad’. Así que “iglesia” debiera entenderse por la “comunidad” o la “asamblea” que se reúne en una casa de reunión o de oración.
Con el sólo animo de ayudar a quienes, sinceramente, desean estar seguro de conducirse todo el tiempo de su estadía en la sinagoga, de la forma más respetuosa y reverente posible, y así contribuir para el fomento de la presencia D’vina (Shejiná) en nuestras reuniones, presentamos, con el más alto respeto (Gn. 28:17; Ec. 5:1; I Tm. 3:15; Ap. 8:1), estas simples y concisas normas de protocolo:
1. Si asiste a una sinagoga, sea de visitante o regularmente, procura llegar unos minutos antes de empezar el Servicio. La puntualidad testificará cuánto es importante para usted la cita. Además le da la oportunidad de saludar, darse a conocer, de ubicarse y de recibir mejor ayuda para su mejor aprovechamiento.
Si, por algún inconveniente, llegas algo tarde, procura ingresar al recinto de adoración sin causar incomodidad a los que están adorando. No hubo en el mundo un lugar más digno de reverencia que el Santo Templo de Jerusalem (Beth ha’Mikdash/Casa de Santidad) que lastimosamente ya no tenemos; después de aquel Templo, para nosotros el pueblo judío, solo hay ahora la sinagoga.
2. Los Servicios de una sinagoga, sean los de cada Shabath o el de alguna otra Festividad establecida por el Eterno D-os, cada una de estas citas constituye una ‘Convocación D-vina’; El Rey del Universo es quien nos ha convocado (Nm. 10:10; Is. 66:23). Procura tomar tiempo para elegir el traje, el que ese D-os, Creador y Rey Soberano y Santo se merece que usted use para esta cita. Procura elegir de entre lo que hay de mejor que Él te haya proporcionado, lo más compatible con el ambiente de santidad que, en la sinagoga y durante el servicio, debe ser fomentado. Procura comprender qué inspirarás con el traje que vas a usar y si es compatible con la realidad y propósitos de la reunión.
Considera que el Pueblo de Israel es, especialmente en esta ‘era mesiánica’ para su D-os, un ‘Reino de Sacerdotes’, y como tal los varones entramos en la presencia del Todopoderoso con nuestra kipá en la cabeza tal como el sacerdote lo hacía en el Lugar Santísimo en la presencia del Santo Bendito sea Él cubriendo su cabeza con una mitra. Generalmente a la entrada de la Sinagoga habrá siempre

una kipá disponible para el visitante. Si lo que te atrae a esta Casa de Oración es la presencia del Eterno, debe sentirse en libertad de hacer uso de una kipá por respeto y reverencia.
3. Para los varones de convicción judío mesiánica, habrá asimismo a la entrada, algunos talitot (Talit’s/manto de oración). Si no trae su propio talit, tome uno con total libertad (Nm. 15,37-41). Alguno de los congregados le podrá ayudar con la bendición de la puesta del talit.
4. Toda dama casada, bíblicamente hablando, debería cubrirse la cabeza. Eso la ubica bajo el status de una mujer comprometida bajo autoridad de un esposo. A veces suele haber también a la entrada algún tipo de cobertura disponible. Las mujeres solteras o libres de compromiso matrimonial no tienen que observar esta costumbre, por razones obvias (1Co 11:10).
5. Especialmente durante el Servicio procura dejar a un lado toda preocupación y en especial conversación que involucre negocios, actividades seculares o laborables , para cumplir con los propósitos para los cuales o Eterno nos dio el Shabath: Adorar, orar e recibir Instrucción/Torá.
Aquello en lo que nos ocupamos de hablar en Shabath (Is. 58:13, 14), lo hacemos delante del Rey del Universo, en presencia de quien hemos sido convocados, y eso es cosa seria. El Shabath no nos fue dado para cualquier conversación, y menos para el uso de lashón ha’rá.
6. Si no dispone de un Sidur (libro de oraciones) procura ubicarse al lado de alguien que tenga uno. Si tiene un Sidur procura compartir con el que no tenga. En nuestras congregaciones, casi siempre se proyectan las bendiciones en una pantalla. Procura ubicarse entonces donde se le facilite la lectura.
Hay quienes menosprecian el uso del Sidur (Libro de Oraciones), sin embargo ha sido una práctica muy antigua e inclusive copiada por la iglesia con el nombre de himnarios o cancioneros. Nosotros lo llamamos ‘Sidur’ porque además de contener las oraciones que el Pueblo de Israel lo hacemos en hebreo por toda la diáspora, lo utilizamos como un instrumento de ‘orden’ como su nombre mismo nos sugiere (1 Cor. 14:4).
7. Durante el Servicio hay momentos que es opcional estar de pie o sentado, y hay momentos que se requiere estar de pie. El texto hebreo de Marcos 11: 25 dice: “להתפלל תעמדו כי» Literalmente, “cuando pares para orar”, una preciosa referencia a la oración de la ‘Amidah’, compuesta desde tiempos de la Gran Asamblea (Esdras y Nehemías), oración que se hace de pie como su mismo nombre sugiere: Amidáh (de pie). Cuando se saque la Torá hasta que se termine su lectura, acostumbramos estar de pie, y asimismo cuando hacemos oraciones como es el caso de la Amidá. En estas partes del Servicio solo personas en estado delicado de salud, los que alguna razón se sientan imposibilitados, o señoras en estado avanzado de embarazo se mantienen sentados.
8. Es bíblico, y está establecido en la Torá, que nadie se presentará delante del Eterno con las manos vacías. Las manos vacías son un testimonio de que el Eterno no las ha bendecido en ninguna medida, y a menos que eso sea cierto, sería la única razón para comparecer delante del Dios Todopoderoso con nuestras manos vacías. Cualquiera que sea la medida en la que nos haya bendecido, proporcionalmente nosotros respondemos con gratitud trayéndoLe algo para ofrecerle con alegría, sea cual sea la medida de nuestra prosperidad. Esto es una forma de rendirle gratitud y honor al que nos bendice. Hay un lugar donde depositar y se lo hace espontánea y personalmente desde el momento que vamos llegando al shul (Sl. 100:4).
Recuerda que D-os no ha cambiado, Él continua amando al dador alegre; que no es deudor de nadie. El no solo abrirá las ventanas del cielo y derramará bendiciones sobre el creyente fiel, sino que es través de la fidelidad nuestra que Él mantiene esta casa de oración. La escritura dice: “Entrad por sus puertas con acción de gracias”. No hay mejor forma de agradec er, que consagrar al Eterno parte de sus beneficios.
9. Durante las oraciones, canticos, lecturas y exposición de las ‘instrucciones’ del Santo Bendito Sea, constituye una falta de reverencia ausentarse del Templo dando espaldas a la Torá y o a D-os, a menos que se trate de una situación de suma necesidad. Se exceptúa desde luego las necesidades físicas o para atender a niños pequeños. Definitivamente no es reverente hacer reuniones en otras dependencias del templo durante las oraciones y menos durante el servicio de Torá y la exposición de

la Palabra. Recuerda también que el mejor lugar para enseñar a los niños a estar en la Casa de D-os, es allí en la Casa de Dios.
Generalmente cada shabath habrá en otras dependencias de la Sinagoga una reunión para niños a parte del Servicio del Templo. Habrá profesoras (morot) para atenderlos y no es aconsejable que se reúnan los padres en estas clases. Cualquiera necesidad de la presencia de los padres, estos serán llamados.
10. No se debe ingresar a la sinagoga (interior del lugar de adoración) con comidas, o reunirse a comer en las dependencias durante el tiempo de adoración, excepto los casos de madres que dan de comer a sus bebes o niños menores (I Co 11:34). Tampoco se debe traer comida a la sinagoga sin ponerse de acuerdo con los encargados de esta área. Hay algunos puntos muy importantes que tomar en cuenta antes de traer comidas a la sinagoga, sea para cual sea el evento u ocasión: Qué traer para comer con lo que ya van estar trayendo otras personas o familias. Por cuestiones de kasherut (leyes bíblicas sobre alimentos permitidos y alimentos prohibidos) y por respeto a nuestras tradiciones y halajá, hay alimentos que son incompatibles entre sí, y no es prudente juntarlos en la sinagoga (I Co. 10:32).
Generalmente las familias en nuestras comunidades, se turnan para traer alguna comida, especialmente para el Érev Shabath (entrada del shabath/viernes tarde), y es recomendable e importante que todos participen, así no representará una carga para nadie. Asimismo es muy importante que nos pongamos de acuerdo con las personas encargadas, antes de traer algo, por si ya alguien ha anunciado traer para ese mismo turno, o por si es compatible con lo que van a servir.
11. Para respeto y seguridad de los presentes, no se permite la toma de videos o fotos a personas no autorizadas en todas las áreas de la sinagoga, y las fotos y videos tomados por el departamento responsable de la comunidad no serán publicados sin los permisos de los involucrados.
Caso se le dé permiso para grabar videos o tomar fotos de alguien, se debe asegurar que quien va a ser filmado o fotografiado estará de acuerdo. Es prudente no publicar fotos o videos sin consultar antes a quienes aparecen en estos materiales.
12. Se debe evitar lo máximo el uso indiscriminado de equipamiento electrónico en las dependencias de la sinagoga, especialmente de teléfonos. Eso significa que es irreverente el uso de teléfonos en la sinagoga en shabath; eso incluye acciones de textear o juegos. Todos los teléfonos deben estar en modo silencioso, y de darse una necesidad de atender una llamada urgente, se debe salir del edificio para atender. Los padres deben enseñar a sus hijos que no es permitido el uso de juegos electrónicos en el interior de la sinagoga en shabath. Evita que los suyos sean llamados atención.
Atender a una llamada telefónica mientras atendemos al Santo Bendito Sea quien nos ha convocado, es descortesía e irreverente, por eso se aconseja tener los teléfonos silenciados durante los servicios, excepto en casos de un médico, bombero, militar o policía, o si ha dejado en casa quienes carecen de especial atención.
13. El judaísmo fue establecido como la primera expresión, si se puede llamar “religiosa” monoteísta. La idolatría es considerado un pecado que justifica inclusive morir antes de cometérselo. El visitante no debe confundir el honor que le prestamos a la Palabra del Eterno con idolatría. Honramos a la Torá que es la Palabra del D-os Eterno, la D-vina Instrucción, eterna, santa, espiritual, buena, más dulce que la miel, aquella Palabra del Santo Bendito Sea que nos trae vida abundante y nos liberta. Por esta razón el visitante observará que se suele abrazar y bezar la Torá. Lo hacemos sin ningún complejo de idolatría, tan solamente por el amor que tenemos a la Palabra Viva. Esto dejamos claro, por si algún visitante pudiera asociar con los templos idólatras, que abrazan y besan sus ídolos, lo que hacemos es manifestar nuestro amor a la Palabra. Nuestra conducta frente a la Torá es de gran amor y cariño, como cuando besamos y abrazamos a las personas que amamos sin ningún sentimiento idólatra.
El visitante que entiende la preciosidad y supremacía de la Palabra del Eterno, está en plena libertad de también amarla al punto de si se le ofrece oportunidad, besarla y abrasarla sin ninguna idolatría.
14. En el tiempo del Óneg/Refrigerio (Jd. 12), se recomienda lavarse las manos, dar preferencia y aún a servirles primero a los visitantes. Es asimismo momento para conversar aquellos temas que tiene que ver con el shabath y las cosas del Eterno.

Definitivamente no se debe dedicar a conversaciones de negocios, trabajos, dinero o cosas por estilo.
15. Algunos visitantes podrían sentirse incomodos cuando en alguna letra de nuestros cánticos oye referencia y términos de alabanza a la persona de Yeshúa nuestro Mesías. Especialmente visitantes desde el judaísmo regular y aquellos que proceden de un judaísmo “mesiánico” sin una identidad mesiánica bien definida y académicamente fundamentada. A los unos nosotros recordamos que hay formato de judaísmo muy popular que alaba a personajes que se suponen es o fue el mesías y no nos incomoda hasta porque realmente aquellos supuestos ‘mesias’ fueron hombres justos (Tzadikim), a los otros recomendamos leer registros apostólicos donde Yeshúa fue alabado por todos en las s inagogas regulares donde congregaba y hacía milagros incluso en shabath (Lc. 4:15). A los dos tipos de visitantes, recordamos que aun la mujer virtuosa será alabada, cuanto más aquel que fue instrumento de redención en manos del Eterno a nuestro favor (Prov. 30:10, 30). Este Yeshúa en quien creemos, no solo redimió a su pueblo de sus pecados, sino que como descendencia de David ha’Mélej, será quien reinará por mil años, desde Jerusalem, al mundo entero. Que sea eso aun en nuestros días y en los días de toda la casa de Israel.
16. Al visitante le podría parecer extrañas algunas palabras y vocabularios que escuchará durante un servicio en la sinagoga, así que tomamos el cuidado de añadir a esta lista de ética de conducta en la sinagoga, un glosario de palabras que le podrán ayudar a entender mejor el vocabulario sinagogal:
Adonai Una referencia al UNICO e Eterno Dios, en todo sentido de la palabra, que está sobre todos los dioses. (Mc. 12:19; Dt. 6:4 palabras textuales de nuestro Rebe.)
Alimento Bazarí Alimentos cárnicos (que contiene carne) Alimento Jalaví Alimentos lácteos (que contiene leche)
Alimento Parvé Alimentos compatibles con cárnicos y lácteos Anciano Ministro, autoridad espiritual en la comunidad Aron ha’Kódesh Armario donde se guarda el Séfer Torá
Arvit Servicio de la tarde de viernes Avinu she ba’shamaim Nuestro Padre Celestial
Bar/Bat Mitzvá Hijo/Hija del mandamiento, niño y niña mayor de 12 años (él mayor de 13) Baruj ha’bá! Bienvenido! Literalmente ‘Benditos el que viene’
Baruj Hashem Bendito sea D-os
Barujim ha’Baim! Bienvenidos! Literalmente ‘Benditos los que vienen’ Bat Zion Hijas de Sión
Batey Kinéset Casas de Reunión, Sinagogas
Bney Israel Hijos de Israel
Brajot Bendiciones
Brith ha’Jadashá Nuevo Pacto (NT)
Elohim Dios, y en hebreo, el idioma original de la revelación D-vina, es usado para el Creador, los jueces de Israel, y hasta el Pueblo de Israel en la interpretación que el mismo Señor Yeshúa da de las Escrituras (Sl. 82:1, 6; Jn. 10:34). Una referencia a los Jueces de Israel y a los hijos de D-os.
Érev Shabath Viernes tarde, entrada del shabath
Escritos Apostólicos Más popularmente llamado Nuevo Testamento Galut Diáspora, dispersión
Goel Redentor
Gueulá Redención
Ha’Kadósh Baruj Hu El Santo Bendito sea Él
Haftará Porción semanal de la Profecía
Halelú-Yah Alaben a Yah (al Eterno)
HaShem A-donai, literalmente ‘’El Nombre’ kadosh del Eterno
Havdalá Servicio de la salida del Shabat, término del shabath e inicio de los días regulares Jag Saméaj! Feliz Fiesta! – Jag, Fiesta
Jalá Pan especial, generalmente trenzado, diezmado (hay jalaví y parvé)
Januká Fiesta de la Dedicación, Fiesta de las luces
Janukiá Lámpara, candelabro, ocho brazos más uno
Jazán El cantor que guía el público en los canticos de las bendiciones. Kabalat Shabath Recibimiento del Shabath (viernes a la puesta del sol)
Kibutz Galuiyot Reunificación del pueblo redimido, la descendencia de Avraham (con ellos todos
los injertados en el Buen Olivo –Rm. 11:23, de todas las diásporas habidas ypor haber, de todos los cuatro cantos de la tierra, culminada cuando aparezca el Mesías. Más popularmente conocida por ‘rapto’ y, a nuestro criterio mal interpretada (con una interpretación greco-romana aislada de la perspectiva y contexto hebreo – Ez 11:17; 36: 24-28; Jrm. 32:37; Is. 49:12-26; 59:19-21; 60).

Kidush (Ritual de) Santificación
Kipá Yarmulke (cobertura de cabeza para los varones)
Labriut! Buen provecho! Que sea para su salud!
Lashón ha’rá Lengua maligna (chismosa)
Le jai! Para la vida!
Maasé Diezmo
Mashíaj Mesías (en griego ‘cristus’)
Mélej Ha’Olam Rey del universo
Menorá Lámpara, candelabro, seis brazos más uno
Meshijí Mesiánico, que tiene convicciones mesiánicas (que cree en la venida del Mesías) Meshijim Mesiánicos, que creen en la venida del Mashíaj
Minjá Servicio de la tarde del sábado
Óneg Tiempo de refrigerio
Parashá Porción semanal de la Torá
Pésaj Pascua, lit. pasar por alto
Rebe El Rabino Mayor
Rabino Maestro
Reshit Primicia
Rosh Jódesh Mevuraj! Un nuevo mes bendecido!
Rosh Jódesh Novilunio, Cabeza del mes, 1er dia del mes (del calendario bíblico) Rosh Mishpajá Cabeza de familia (padre de familia)
Séder del Servicio Orden del servicio (por ej.)
Séfer Torá Libro de la Ley (de la Instrucción)
Shabath Shalom Que tengas un shabath lleno de shalom (paz y mucho más)
Shabath 7mo. día, el del cese de actividad (del verbo Lishvot/Cesar), el único día que el Eterno puso nombre (los demás llamó por su orden numérico; el único día
asimismo que el Todopoderoso santificó y puso como señal en el Pueblo de Israel. Los creyentes no tienen ningún mandamiento u obligación de “guardar” ningún otro día por parte de Elohim. Éxodo 31: 12-17
Shajarit Servicio de la mañana del shabath
Shalom u’brajá! Shalom y bendición
Shamash Siervo (gr. diakonus), servidor, el 7mo. brazo de la Menorá y el 8vo. de la janukiá. Shavúa Tov! Una buena semana!
Shavuot Fiesta de las Semanas, Fiesta de las Primicias
Shelíaj Tzibur Jazán
Shelíaj Enviado, Emisario, gr. Apóstol
Shul Sinagoga en Idish
Sinagoga Beth Kinéset, Casa de Reunión, Casa de Oración
Sukot Gr. Tabernáculos, Cabañas, en hebreo plural de suká/cabaña.
Talit Manto de oración
Tanaj Torá, Profetas y Escritos (mal traducido por Antiguo Testamento)
Torá Instrucción (generalmente traducido como Ley)
Trumá Una ofrenda
Tzadik (Un) Justo
Tzedakáh Una donación (un acto de justicia)
Tzitzit Flecos, recordatorios de compromiso con los mandamientos Yeshúa ha’Mashíaj Yeshúa el Mesías
Yeshúa HaShem/Adonai (Él) Salvará
Z’kenim Ancianos , líderes espirituales de la comunidad (ministros